ASApedia/Informe Cacao/Prácticas suelo y agua
Refieren a la construcción de estructuras físicas para incrementar el tiempo y la concentración de la escorrentía, permitiendo así que mayores cantidades se infiltren en la tierra más cercana a donde cae la precipitación (AC2).[1]
Esta práctica ASA constituye una parte importante de las prácticas de manejo y conservación de agua y suelos, particularmente bajo las condiciones climáticas que predominan en El Salvador, donde existen periodos con lluvias torrenciales o períodos secos prolongados que en muchos casos son efectos de los fenómenos climatológicos de el niño y la niña.
Las prácticas estructurales que se han implementado en el marco de AC2 son: acequias de ladera, fosas de infiltración, cajuelas, terrazas individuales, barreras muertas - palopique, drenajes y cosecha de agua (se refiere a la captación de la escorrentía que puede ser obtenida de techos y suelos, así como de cursos de agua intermitentes o efímeros, entre otros).
Las prácticas estructurales implementadas constituyen medidas que ayudan a reducir los riesgos relacionados con los recursos hídricos como resultado de la alta variabilidad en las precipitaciones. Las prácticas estructurales, como las acequias de ladera, fosas de infiltración, cajuelas, terrazas individuales, barreras muertas - palopique, drenajes y cosecha de agua, desempeñan un papel crucial en la mitigación de los riesgos relacionados con los recursos hídricos debido a la alta variabilidad en las precipitaciones. Estas prácticas están diseñadas para capturar, almacenar y gestionar el agua de manera eficiente, lo que puede ayudar a reducir los impactos negativos de las sequías, inundaciones y la irregularidad de las precipitaciones. A continuación, se presenta una explicación más detallada de cómo estas prácticas contribuyen a la reducción de riesgos:
Acequias de ladera
[edit | edit source]Estas estructuras ayudan a redirigir el flujo de agua en terrenos inclinados, evitando la erosión y facilitando la infiltración del agua en el suelo. Al permitir una distribución más uniforme del agua en el terreno, las acequias de ladera pueden mitigar el riesgo de erosión y pérdida de suelo durante eventos de lluvia intensa.
Fosas de infiltración
[edit | edit source]Las fosas de infiltración capturan el agua de lluvia y permiten que se infiltre gradualmente en el suelo. Esto recarga el agua subterránea y reduce la escorrentía superficial, lo que a su vez minimiza el riesgo de inundaciones en áreas con lluvias intensas.
Cajuelas
[edit | edit source]Las cajuelas son zanjas poco profundas que se construyen en el suelo para capturar y retener el agua de lluvia. Ayudan a aumentar la infiltración del agua en el suelo, recargando los acuíferos subterráneos y disminuyendo la escorrentía superficial.
Terrazas individuales
[edit | edit source]Las terrazas individuales son plataformas horizontales construidas en terrenos inclinados para reducir la erosión del suelo y controlar el flujo de agua. Al prevenir la pérdida de suelo fértil, estas terrazas contribuyen a la conservación del agua y la protección contra eventos climáticos extremos.
Barreras muertas - palopique
[edit | edit source]Estas estructuras detienen el flujo de agua y permiten que se infiltre en el suelo. También evitan la erosión y la sedimentación al atrapar los sedimentos transportados por el agua.
Drenajes y cosecha de agua
[edit | edit source]Los sistemas de drenaje adecuados pueden evitar la acumulación excesiva de agua, lo que previene inundaciones. La cosecha de agua, por otro lado, implica captar y almacenar el agua de lluvia para su uso posterior, lo que puede ayudar a compensar la variabilidad en la disponibilidad de agua.
Estas prácticas estructurales contribuyen a reducir los riesgos hídricos al mejorar la gestión del agua en la agricultura y minimizar los impactos adversos de las variaciones en las precipitaciones.
Durante el periodo de ejecución de alianza cacao y hasta julio de 2023, un total de 1360 productores que representan el 83.9% del total atendido por AC2 y sus instituciones socias, han implementado prácticas estructurales para la conservación de suelos y la gestión de agua. Estas prácticas influencian un total de 2342.273 ha que corresponden al 83.4% de las hectáreas atendidas por AC2. A continuación, se presenta la distribución, por departamento, del total de hectáreas afectadas positivamente por la construcción de obras estructurales para la conservación de suelos, así como la cantidad de fincas que han sido responsables de aplicarlas, en la gráfica 3-2.
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Gráfico 3-2: Cantidad de hectáreas influenciadas por las prácticas estructurales para la conservación de suelos y la gestión del agua y número de fincas que las han ejecutado.
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Gráfico 3-2: Cantidad de hectáreas influenciadas por las prácticas estructurales para la conservación de suelos y la gestión del agua y número de fincas que las han ejecutado.
Del gráfico anterior, se obtiene que en el departamento de Usulután 307 fincas han implementado estas prácticas ASA y se han visto beneficiadas 602.37 hectáreas. Usulután es el departamento que, bajo este análisis, se ha beneficiado más de esta práctica.
- ↑ Tomado de documento: Propuesta de prácticas ASA en la ejecución de Alianza cacao 2, autor Alianza Cacao fase 2.
| Authors | Paola Moreno, Cristobal Escobar |
|---|---|
| License | CC-BY-SA-4.0 |
| Organizations | Catholic Relief Services |
| Cite as | Paola Moreno (2024–2026). "ASApedia/Informe Cacao/Prácticas suelo y agua". Appropedia. Retrieved junio 4, 2026. |