Cultural Intellectual Property Rights Initiative (CIPRI) o Iniciativa por los Derechos de la Propiedad Intelectual Cultural es un movimiento mundial que apoya el reconocimiento de los derechos de propiedad intelectual para los artesanos textiles, quienes son los custodios y transmisores culturales de los diseños, trajes y técnicas tradicionales[1].

CIPRI nació en el año 2018 con la necesidad de promover modelos empresariales de reparto de beneficios a través de colaboraciones social y culturalmente sostenibles entre artesanos tradicionales y diseñadores contemporáneos en el negocio de la moda, sobre la base de una distribución justa de los derechos de propiedad intelectual y cultural.

Este movimiento, inspirado en el Protocolo de Nagoya[2] (acuerdo complementario del Convenio de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica[3]) y a los fines de orientar a las mejores prácticas de uso y distribución de los conocimientos y las expresiones culturales tradicionales en el contexto de la industria textil, ha desarrollado la Regla de las 3C referida a: 1) Consentimiento (libre, previo e informado del artesano o de la comunidad indígena o local), 2) Crédito (reconocimiento de la comunidad de origen e inspiración en el patrimonio cultural) y 3) Compensación (monetaria o no monetaria).

A través de la campaña 'The 3Cs - Get Weaving!', CIPRI comparte recursos interactivos e información orientados hacia las mejores prácticas de compromiso ético en el codiseño y las colaboraciones con los pueblos indígenas y las comunidades locales. Por su parte, mediante otra campaña denominada #onevoiceforcraft, el movimiento está desarrollando en distintos países una serie de investigaciones de campo y entrevistas a los artesanos para escuchar su voz, obtener datos de la realidad y estudiar la situación actual de los derechos culturales de estas comunidades creativas tradicionales.

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