La lluvia de ideas o brainstorming es un método creativo de generación de ideas o de soluciones para un problema. Con esta herramienta, un grupo produce un listado de las ideas que pueden desarrollar y cada una conlleva a la siguiente hasta lograr una o varias ideas viables para ser evaluadas posteriormente con más detenimiento.

Pasos generales[edit | edit source]

Cada tipo de lluvia de idea tiene pasos diferentes que seguir; sin embargo, se pueden generalizar algunos pasos que estructuran el proceso de desarrollo de soluciones.

  1. 1 Presentar el objetivo

El encargado de la sesión debe de plantear lo que se busca obtener al finalizar. Se debe de mostrar todo el contexto de la problemática y se debe asegurar que todos los participantes hayan comprendido claramente para que el proceso sea de provecho. Además, aquí se dejan claras las reglas a seguir, el tipo de lluvia de idea y el tiempo que se tomara para la generación, evaluación y conclusión.

  1. 2 Comenzar con la lluvia de ideas

Después de tener claro el objetivo, se debe de comenzar generar las ideas o soluciones con el tipo de lluvia de idea elegido. Generalmente, al inicio de esta etapa las personas no lograr desarrollar ideas con facilidad; sin embargo, se debe generar un ambiente de confianza y dar ejemplos de ideas para que se tenga un punto de partida.

  1. 3 Desarrollar las ideas

Es muy importante que cada idea se vaya desarrollando entre todo el equipo y se genere discusión para potenciar las posibles soluciones. Esto se puede hacer a medida que cada persona dice su idea o al final que se tengas todas.

  1. 4 Concluir

Al finalizar, los integrantes tienen que decidir la solución que mejor les parezca después de discutir y analizarlas. Se pueden modificar según los miembros del equipo crean convenientes.

  1. 5 Documentar

Es importante escribir todos los hallazgos que se tengan en la sesión, ya que pueden servir para futuros proyectos o para mejorar el actual. A veces, las soluciones no funcionan por completo y se puede recurrir al proceso que llevó a la solución para determinar oportunidades de mejora. Además, el análisis puede servir para otros equipos con proyectos similares.

Tipos de lluvia de ideas[edit | edit source]

La lluvia de ideas puede ser más provechosa si se aplica el tipo correcto al contexto de cada equipo y de cada problema. Los diferentes tipos pueden estructurar las sesiones diferente para facilitar el proceso de creación de ideas dependiendo de los integrantes y de la problemática. Es por esto que es importante conocer cada uno para aplicar a nuestras situaciones específicas. Aunque existen más clasificaciones, las siguientes son las más comunes y fáciles de desarrollar.

  1. 1. Directo

En este tipo de lluvia de ideas, la persona que dirige la actividad debe dejar en claro el objetivo a cumplir al finalizar. Es decir, se debe plantear el problema que se espera resolver. Todos los participantes pueden opinar al respecto y se deben de registrar las ideas para posibles futuros proyectos en los cuales podrían ser utilizados.

  1. 2. Inverso

El método inverso es, como su nombre lo dice, alentar a los participantes dar ideas que no solucionen el problema. Es muy útil cuando los integrantes del equipo no se sienten confiados en expresar sus ideas y temen a la crítica. También, cuando es un proceso de mejora, ya que se pueden destacar los aspectos negativos o como empeorarlo. Al final, se debe de encontrar soluciones a partir de lo que no se debería de hacer, esta etapa es llamada inversión. Además, se debe de elaborar conclusiones a partir de las ideas negativas y positivas, y siempre documentarlo.

  1. 3. Mapa mental

Se debe de crear una imagen visual con el objetivo de aumentar la creatividad y ayudar al proceso de memorización de información importante. Se comienza por el centro, en el que se ilustra el objetivo a alcanzar. Después, se dibujan posibles soluciones o ideas que le vayan surgiendo a los integrantes unidos por media de una línea con el centro, como ramificaciones.

  1. 4. Gordon

En esta tipología, quien dirige la sesión plantea una situación análoga a la problemática real. El objetivo es que los integrantes puedan preguntar y construir la situación, por lo que no se dan muchos detalles al inicio. Al final, se deben de transformar todas las ideas al contexto del problema para que sean soluciones viables.

  1. 5. Roles

Cada integrante debe de ocupar el lugar de otra persona y tratar de pensar como ella para la generación de ideas. Para esto, se comienza definiendo la información de los roles y la asignación a cada miembro para que todos tengan claro el contexto y el papel que desempeñaran. Después, se pueden generar ideas desde la perspectiva de ese nuevo personaje. Se pueden hacer preguntas como las fortalezas o debilidades del personaje, los recursos qué posee, su personalidad u otras que pueda ayudar a ahondar para hacerlo más realistas. Para finalizar, se registran las ideas.

  1. 6. Round Robin

En esta técnica, los participantes deben de escribir su idea en un papel al inicio después de ser anunciada la problemática. Luego, un integrante debe leerla para que los demás puedan discutir y analizar esa solución. Es importante asignar tiempos para que puedan escribir sus ideas y para cada ronda de discusión. Al final, se deben de sacar las ideas que se desarrollaron

  1. 7. Estrella

Es más aconsejable usar este método cuando se está creando un nuevo producto o servicio. Se debe de dibujar una estrella que contenga en el centro el objetivo a alcanzar al final de la sesión. En las puntas, se deben de escribir las siguientes preguntas: ¿Quién? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? Estas interrogantes son solo iniciales; es decir, a medida que se van contestando cada una, van surgiendo nuevas preguntas que permiten conocer mejor el problema y el mercado.

  1. 8. ¿Y si?

En este método, el encargado de la sesión plantea escenarios hipotéticos que, aunque pueden parecer muy extraños, desarrollan la imaginación y creatividad para llegar a soluciones viables. Por ejemplo, se puede comenzar con un escenario en donde se cambie la locación, el año o los participantes de la problemática. Incluso pueden ser escenarios imaginarios, como si Iron Man fuera el protagonista del problema. Además, es muy utilizado para relajar y sacar de la caja a los integrantes para potenciar su creación de soluciones.

  1. 9. Charrette

Esta tipología es usada cuando se está trabajando con un grupo grande de personas. Se pueden hacer equipos de cinco a diez personas. A cada grupo se le debe de asignar un problema que es parte del problema principal y deberán sacar soluciones en un tiempo que se determina con antelación. Después, las soluciones de los equipos son trasladadas al siguiente para que sean discutidas por los miembros, quienes pasan sus conclusiones al siguiente equipo. Es decir, cada solución se podrá ir desarrollando por todos los equipos y, al finalizar, se tendrán ideas mejoradas y evaluadas por todos.

  1. 10. Por papel

Este método es recomendable cuando se discuten problemas que pueden ser muy polémicos o cuando los integrantes del grupo no tienen la suficiente confianza para dar a conocer sus ideas a los demás libremente. Se trata de que cada miembro escriba soluciones en un papel de forma anónima, incluso se puede hacer con o sin reunión. Al final, se tendrán opiniones más honestas y se deben de evaluar para generar soluciones finales.

Bibliografía[edit | edit source]

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